Tips para evitar malos hábitos alimenticios en la oficina.

¿Te ha pasado que no puedes controlar la tentación de comer caramelos o postres  en la oficina? No te angusties, esto es algo que le pasa a más de uno, sobre todo en el ambiente laboral.
Hay que recordar que cuando comemos de más pero no hacemos ninguna actividad física extra que nos ayude a quemar esas calorías, éstas se acumularan como grasa corporal en el cuerpo. Lo peor es que esto no sólo afecta tu imagen, sino que puede resultar  dañino para tu salud.
Como no queremos que esto te suceda a ti, hemos reunido estas recomendaciones para acabar con la mala alimentación y tentaciones en la oficina.
 
  • El desayuno es el alimento más importante del día ya que ayuda a acelerar el metabolismo. ¿Qué puedes comer? Opta por incluir alimentos ricos en proteína como el huevo, jamón, leche o yogurt, pues éstos te ayudarán a rendir más y no pasarás toda la mañana comiendo alimentos que son preferible evitar.
  • Comer entre comidas ayuda a controlar la ansiedad, asimismo mantiene a tu organismo trabajando para evitar que llegues a la comida o a la cena con un hambre terrible. Lo ideal es hacer una merienda a media mañana y otra a media tarde. Te recomendamos que elijas frutas, yogurt bajo en grasa, barras de cereal y frutos secos (es verdad que estos últimos tienen muchas calorías pero, si no abusas de ellos, te darán mucha energía).
  • Elige llevar tu comida a la oficina por lo menos 3 días a la semana. La comida casera es la mejor elección que puedes hacer, usualmente tiene menos grasa y menos sal, además de ser más económica. ¿Qué puedes comer? Lo ideal es llevar un recipiente con divisiones con tapa y seguir la siguiente distribución: un tercio de vegetales, un tercio de proteína (carnes sin mucha grasa) y un tercio de carbohidratos complejos (pasta, papa, tortillas o arroz integral).
  • Mantente hidratado, para poder concentrarte mejor y no confundir la sed con el hambre, que es algo muy común. Evita las bebidas estimulantes (café y refrescos) porque aumentarán tu grado de estrés.
    • Reemplaza una de tus tazas de café del día por alguna otra infusión (como té de hierbas o de frutas) o por café descafeinado.
  • Mantente apartado de lo acaramelado (chocolate, galletas). Este tipo de comida aporta pocos nutrientes y muchas calorías y grasas. Además, transcurridas unas 2 horas, el hambre regresará.
  • Utiliza todas las oportunidades del día en que puedes hacer ejercicio. Pese a que sea mínimo.
    • Estaciona tu auto lejos de la entrada.
    • Sube por las escaleras en lugar del elevador.
    • Si tienes que hablar con alguien, y tienes tiempo, camina hasta su lugar en lugar de mandarle un WhatsApp, inbox o correo.
 
TIP: Llévate una canasta con frutas lavadas y listas para consumirse y déjala en la oficina para cuando te dé hambre.
 
Esperamos que con estas recomendaciones empieces a comer mejor en la oficina. Te sentirás mejor después de comer, más liviana y con fuerza para afrontar lo que te queda de jornada laboral.
 
Y tú ¿Qué técnicas tienes para evitar los malos hábitos alimenticios cuando estás en el trabajo?
 

 

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